Estos pendientes nacen de un antiguo joyero de porcelana, decorado con delicadas flores rosas y pequeños detalles verdes.
Un objeto que durante años guardó pequeños tesoros y que hoy se transforma en uno nuevo.
Su diseño circular, enmarcado en una montura plateada de inspiración vintage, conserva la belleza de las flores originales, convirtiendo un fragmento de porcelana rota en una joya romántica, delicada e irrepetible.
Una pieza que nos recuerda que la belleza no desaparece cuando algo se rompe, simplemente encuentra una nueva forma de existir.
Porcelana recuperada · Acero inoxidable · Pieza única.
Cada fragmento ha sido seleccionado, cortado, limado y trabajado cuidadosamente a mano para darle una nueva vida.
«El material más sostenible es el que ya existe» , por eso, cada joya nace de una pieza rescatada, elegida con mimo y trabajada para que vuelva a acompañar de otra forma.
Pieza única.


